Rescatando la Geometría Española

Entrevista a José de la Mano

José de la Mano (izquierda) junto al artista Manuel Calvo. Foto: Juan Barte

“Al llegar la democracia a nuestro país, por desgracia ya había pasado el momento para todas las promociones de españoles geométricos, por lo que cayeron totalmente en el olvido casi hasta nuestros días” – José de la Mano

Mientras que en otras partes del mundo la Abstracción Geométrica ganaba terreno en el imaginario popular, en los espacios comunes de las ciudades y entre los críticos e historiadores, en España existía casi en absoluto silencio. Lo abstracto resultaba frío, desapasionado y quizá incluso vacío mientras que la tradición figurativa española continuaba protagonizando la escena hasta después de instaurada la democracia, pues el mensaje político se podía trasladar con mayor facilidad en el medio pictórico.

Sin embargo, recientemente, el arte cinético español ha comenzado a cobrar interés. Este año, en el marco de la feria ARCO, el Museo Reina Sofía, por ejemplo, ha enfocado parte de sus intereses a la adquisición de obras de artistas abstractos como Tomás García Asensio, José Luis Gómez Perales y el especialmente destacable Luis García Núñez (LUGÁN). Así, algunos de los artistas geométricos de los sesenta se han ido rescatando del olvido.

Para conocer en mayor detalle el trasfondo de este aparente mutismo geométrico, hemos entrevistado a uno de los pioneros del “rescate” de la Abstracción Española, el galerista José de la Mano.


Benshimolarte: Primero que nada, definamos abstracción geométrica: minimalismo, cinetismo, arte óptico. ¿Este terreno era inexplorado aún a mediados del siglo XX en España?

José de la Mano: Indudablemente, a imagen del resto de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, España tiene artistas muy importantes que se sirvieron de la abstracción geométrica, del arte cinético o del arte óptico como vía de expresión artística e incluso de denuncia política en una compleja coyuntura de nuestra historia. No obstante es incuestionable que la otra vertiente de la abstracción, la del informalismo, que ejemplariza todos los integrantes del Grupo de El Paso, habría de monopolizar la crítica, las exposiciones y, por supuesto, el mercado del arte durante las dos últimas décadas de la etapa franquista. Pero, al contrario de lo que era de esperar, al llegar la democracia a nuestro país, por desgracia ya había pasado el momento para todas estas promociones de españoles geométricos, por lo que cayeron totalmente en el olvido casi hasta nuestros días.

En estos últimos años ha sido la eclosión de la Geometría Latinoamericana la que nos ha animado a historiadores y galeristas a revisitar a todos estos pintores españoles, que en multitud de ocasiones tuvieron relaciones más que directas con algunos de los principales nombres al otro lado del océano. Sinceramente creo que en España el peso histórico de la tradición pictórica, y por ende de la impronta del arte figurativo, puede ser la única explicación posible de la exclusión, casi hasta comienzos de la década de 1950 y siempre me refiero a dentro de nuestras fronteras, de la geometría como potencial vía de expresión.

BA: ¿Cómo se inicia la geometría en España? ¿Tiene la posguerra algo que ver con este desarrollo?

JDLM: Es cierto que la coyuntura política que tuvieron que sufrir todos estos artistas fue sin lugar a duda un elemento que espoleó las ansias creativas en todos ellos. Aunque muy pronto habrían de comprobar que este lenguaje pictórico abstracto era demasiado frío para mover al espectador hispano y no conseguía producir la ansiada movilización de la sociedad, por lo que alguno de ellos decidiría retornar a la figuración a modo de herramienta política más directa.

Nuestra galería ha conseguido identificar en los años 40 algún artista español que de manera puntual evolucionará de un lenguaje neocubista a otro plenamente  geométrico, pero trabajando en Francia y no dentro de nuestras fronteras en los años inmediatos a la Segunda Guerra Mundial. No obstante, hasta el comienzo de la década de 1950 no se advierte una intensa actividad de propuestas de esencia geométrica, devorando en todo momento a la exigua información y catálogos que llegaban a nuestro país como testimonio de lo que se estaba creando de manera simultánea en el extranjero.

El Equipo 57 es sin duda la eclosión de todas estas investigaciones donde un incontestable aparato teórico y formal determina finalmente la irrupción de la geometría en España, aunque siempre en unos circuitos muy restringidos. No obstante, previo a la llegada del Equipo 57 hay que mencionar las investigaciones geométricas de 1952-53 firmadas por García Núñez (futuro Lugán), las magníficas geometrías de 1953-54 que expondría Ángel Luque en la galería de Fernando Fé (que por fortuna acabamos de localizar hace escasas semanas en la colección de uno de los herederos de este galerista) y sin duda la geometría que desarrollará en Córdoba desde 1954-55 un grupo de adolescentes, que bajo la dirección del recién fallecido Pepe Duarte, articulará el hasta hace poco olvidado Equipo Córdoba.

“Si hubiera que destacar en la España de finales de los años 60 un hecho que convierte al país en pionero mundial, es sin duda en la aplicación de las nuevas tecnologías al arte” – José de la Mano

BA: ¿Qué elementos definen la abstracción española: repetición, cálculo, uso de la tecnología?

JDLM: En la década de 1950 y 1960, no creo que haya ningún elemento definitorio en la abstracción geométrica española que la distinga de los experimentos que se estaban haciendo de manera simultánea en el resto del mundo. Si bien es cierto que cada artista tiene su personal obsesión, a la que se dedican a investigar a lo largo de toda su vida; como Tomás García Asensio con la potencialidad de los números primos; Enrique Salamanca con la banda de Moebius; o José Luis Gómez Perales con la sucesión de Fibonacci. Indudablemente estos elementos singularizan cada carrera frente al resto, pero no creo que se pueda hablar de patrones formales propios característicos de la geometría española como tal frente a otras escuelas.

Sin embargo, si hubiera que destacar en la España de finales de los años 60 un hecho que convierte al país en pionero mundial, es sin duda en la aplicación de las nuevas tecnologías al arte. En 1966 la empresa IBM donaba a la Universidad Complutense de Madrid un ordenador con el fin de experimentar nuevas potenciales aplicaciones de la informática, y este organismo –el Centro de Cálculo– decide ponerlo a disposición de un grupo de artistas, muchos de ellos de conceptualización geométrica. Es incuestionable que habrá que esperar algunos años para que broten en Estados Unidos otras iniciativas de esta naturaleza, de aplicación de las posibilidades de la informática al proceso creativo.

 

BA: ¿Quiénes son los principales artistas que figuran en el inicio de la transición hacia la geometría?

JDLM: Como figuras claves en la comprensión de la geométrica española habría que referir dentro de la escultura a Jorge Oteiza, Eduardo Chillida y un poco más adelante Andreu Alfaro, mientras que en la pintura son imprescindibles los nombres de Pablo Palazuelo, del Equipo 57 y, no es pasión mía de alicantino, de Eusebio Sempere. En los antecedentes del Equipo 57 es básico el fugaz Equipo Córdoba, de manera contemporánea a este grupo, Manuel Calvo, y una vez disuelto el grupo tan sólo siguió desde Suiza perseverando en sus investigaciones geométricas a lo largo de los años 60 y 70, el extremeño Ángel Duarte. Tampoco puede olvidarse el paso, a comienzos de los 50, por la Escuela de Ulm de la valenciana Monika Buch, bajo las enseñanzas de Max Bill y Tomás Maldonado, a pesar de la escasez de obras de ese concreto periodo.

La mítica exposición de Arte Normativo en Valencia nos permite hablar de otro geométrico de los años 50, que no se ha mencionado hasta ahora, el gallego José María de Labra. Otro capítulo importante es París y los españoles que, además del Equipo 57, formaron parte de la nómina de la galería Denise René, como Francisco Sobrino y Ángel Luque. Cuando se habla del Centro de Cálculo, el imaginario colectivo viene en repetir la figura de Elena Asins, cuando su paso por esta institución fue meramente testimonial. Sin embargo sí que hay otros artistas que realmente participaron activamente en los seminarios como el propio Sempere, Barbadillo, Alexanco, Perales, Salamanca, García Asensio, Sevilla, Lugán, etc. De todos ellos quizás sea Gómez Perales el que llegaría a alcanzar el total misticismo conceptual en la creación de sus artesanales y pulidas estructuras de madera.

Como me dijo en una ocasión en la galería, con mucha gracia, uno de los integrantes del Centro de Cálculo, este espacio sería la primera vez en que se le daba visibilidad a toda una generación  de jóvenes pintores, “[…] que ni siquiera sabíamos cómo era eso de vestirse de artista”. Vaya de antemano que con toda seguridad me olvido de bastantes nombres en este fugaz repaso a la geometría de nuestro país, pero para eso están las investigaciones de los historiadores del arte especialistas en este periodo y que tienen mucho más que decir que yo. Sin embargo sí que quiero que conste que todavía hay muchas figuras por ir rescatando e ir reescribiendo esta fascinante historia.

“La adquisición este año en nuestro stand de ARCOmadrid 2017 de un amplio conjunto de obras de cuatro artistas del Centro de Cálculo, considero que más allá de la venta en sí es el reconocimiento de toda una generación injustamente olvidada desde hace décadas” – José de la Mano

BA: ¿Por qué el reconocimiento de la abstracción española ha llegado de forma tan tardía?

JDLM: (Risas) ¿Ha llegado ya el reconocimiento de la geometría española? Sinceramente creo que todavía estamos tan sólo al principio de poder intuir el potencial y la importancia, nacional e internacional, de nuestros históricos artistas geométricos. Durante los últimos años desde las instituciones españolas se ha venido en ponderar la relevancia de los artistas geométricos latinoamericanos, sin reparar en que al mismo tiempo teníamos una cantera de contemporáneos españoles de la misma categoría y que incluso habían trabajado y expuesto con los latinoamericanos. La adquisición este año en nuestro stand de ARCOmadrid 2017 de un amplio conjunto de obras de cuatro artistas del Centro de Cálculo, considero que más allá de la venta en sí es el reconocimiento de toda una generación injustamente olvidada desde hace décadas. Y ya que me concedéis este foro para proseguir con mi discurso reivindicativo, no quiero concluir sin mencionar ahora la figura de Lugán [Luis García Núñez], del que aseguro con rotundidad que el día que se le haga justicia con una más que merecida retrospectiva sorprenderá a todo el mundo como pionero internacional en su coherente, personal, y con frecuencia picante, manera de aunar la tecnología y el arte a través de más de tres décadas.

 

BA: ¿Cómo ve a corto plazo el futuro del reconocimiento de la geometría española por parte de las instituciones y del coleccionismo privado?

JDLM: Incomprensiblemente en la última década lamento señalar que el reconocimiento del papel de nuestra geometría española ha venido más desde el coleccionismo latinoamericano que de los circuitos nacionales. La reciente remodelación de la sala de geometría española, con la inclusión de un tríptico en blanco y negro de Manuel Calvo, así como la más que probable apertura de una nueva sala “Centro de Cálculo” en la permanente del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, unido a la anunciada retrospectiva de Eusebio Sempere en el mencionado museo y otros muchos proyectos que permanecen aún en borrador, estoy seguro de que habrán de transformar  por completo la visión y el interés del público en la geometría española, este complejo y fascinante periodo olvidado de nuestra Historia del Arte. Siempre nos quejamos de que nadie es profeta en su tierra, pero para cuando en España el coleccionismo público y privado quiera reaccionar ya será muy tarde porque gran parte de las obras más emblemáticas de todos estos artistas estarán hace tiempo fuera de nuestras fronteras.